21 de septiembre de 2006

El lobo y el hombre


Comencemos por los hechos. Isbiliyya, conocido pub de ambiente de Sevilla en que cada día, salvo los sábados, tienen lugar los mejores espectáculos de drags queen, travestis y transformistas, en mi opinión, de España. Tras la magistral interpretación de Angelita la Perversa, que en ese momento encarnaba a Whitney Houston, una transexual en proceso de cambio de sexo, Raffaella, se dispone ante la artista incomodándola (a ella y a todos) con sus movimientos de pelo y, por qué no decirlo, produciendo la carcajada y la mofa generalizadas, sobre todo cuando nos enseñó literalmente su miembro viril y lo que no sabemos aún si eran unos labios incipientes o un escroto. Una vez fuera, repartió tarjetas de visita ofreciendo sus servicios de prostitución a domicilio. Un dato importante: iba puesta de droga y alcohol hasta las cejas. Cuando yo me fui del local, ella se quedó hablando con un grupo de asistentes al espectáculo. El resto lo cuento brevemente y basándome en una síntesis de las diversas versiones de los asistentes: el grupo empieza a mofarse de ella, ella se enfada y les tira su copa, hiriendo a un chico. Después de esto, mientras intenta escapar, la alcanzan en medio de la carretera y se lleva una buena tunda de palos. De insultos. Y de amenazas. El futuro siempre por delante.
El caso es que la que se llevó la primera guantada de Raffaella ya había tenido días antes, una o dos semanas a lo sumo, problemas con otra transexual, también drogada, a la que insultó, provocando la ira de la transexual y el escándalo en la terraza del pub.
¿Acaso se puede agredir verbalmente a alguien o reírse de esa persona, desvalida, que está puesta hasta las trancas, que no tiene nada ni a nadie en el mundo, que vende su cuerpo para ganarse la vida (y para, supongo, conseguir un cuerpo acorde a su mente) de manera tan gratuita? Voy más allá. ¿Con qué derecho de superioridad nos creemos para reírnos de alguien que está intentando ser quien ha soñado ser, en un proceso que no hace daño a nadie y, en cambio, devuelve la vida a quien ha vivido anclada en el olvido de no ser quien verdaderemente se es? Me niego a dar cancha a los que el otro día se mofaron de ella por su condición de transexual y luego pusieron el grito en el cielo cuando ella perdió los nervios. No voy a defender ni por un segundo su actitud violenta, pero está claro que la balanza de recursos de defensa estaba infinitamente descompensada.
Y con este punto de partida, se me vienen muchas ideas a la cabeza. Decía Hobbes que el hombre es un lobo para el hombre. Y en el mundo homosexual es algo que late casi hasta salirse del corazón. En muchas ocasiones somos los homosexuales los que bebemos de las fuentes de la homofobia para ir, en definitiva, en contra de nosotros mismos. Somos los primeros que creamos los clichés y las clasificaciones absurdas referidas a pluma, cambio de sexo y condición física. Y luego nos quejamos de que el poder heterosexual nos margine o trabaje con eslóganes que plasman esos mismos tópicos que nosotros fomentamos y expandimos. La esquizofrenía absoluta en definitiva. Para defendernos y para alcanzar la plena igualdad de derechos y deberes que tanto ansiamos el primer paso que la comunidad homosexual y transexual debe dar es el respeto y la solidaridad mutua con todo el colectivo y, desde luego, el destierro de los clichés franquistas y fóbicos de los que muchos siguen alimentándose. Porque cuando herimos con esos patrones a un igual no nos damos cuenta de que nos estamos clavando los dardos en nuestro propio pecho.
Por eso, y con esto termino, desciendo algunos peldaños hasta la filosofía popular (que desde luego es más profunda que cualquier esoterismo de los filósofos de pacotilla de hoy en día) y me quedo con eso de "vive y deja vivir", y seguro que todos somos un poco más felices y un poco más libres.
(Imagen: San Sebastián, de Réni).

18 comentarios:

dA dijo...

No tenía ni idea de ese suceso. Todo se resume en RESPETO, algo que mucha gente desconoce y que es imprescindible para la convivencia.
Muchos besos.

tximo dijo...

Los gays creamos condiciones, creamos el ambiente, nos recluimos en chueca, nos hacemos las pavas en público y luego nos mofamos de las maricas, nos reimos de la pluma y decimos que nunca pisamos chueca, cuando no salimos de ahí.

Las cuestiones de transexualidad son un caso aparte. No sé por qué motivo, el cambio de hormonas desencadena un cambio de caracter y un desequilibrio al que el colectivo transexual sabe se que tiene que enfrentar. Un transexual tiene tantos cambios de humos como los visitantes de salsa rosa en un mismo programa, pero así es.

Quizá podríamos respetar más al mundo transexual si se dejaran conocer, evolucionaran un poco y no se escondieran tanto, como estamos haciendo ahora los homosexuales.

Rouget dijo...

Hola seconde!

um, por fin me entero, uf! dificil. No lo voy a juzgar pues no estuve ahi, pero desde luego ambos comportamientos son reprochabels.

Me quedo con una gran verdad que dices:
"Somos los primeros que creamos los clichés y las clasificaciones absurdas referidas a pluma, cambio de sexo y condición física"

y es que me quitas las palabras de mi boca a veces, hace tiempo que quiero poner algo sobre el tema discriminatorio q hacemos, los osos, modernos, la crítica despectiva al rol "pasivo" en fin...

conclusi´n: Llena más el blog q siempre hace pensar leñe!

MedioDormio dijo...

Ya te lo comenté vía msn pero me parece horripilante que pasen esas cosas... que alguien haga algo tan nefasto pese a que esté bajo los efectos de las drogas...
La estabilidad en España(nunca mejor dicho) de una persona depende francamente del transcurso de los acontecimientos.... es bastante triste.
"Homo homini lupo est"

*Empezaste como el ¡Hola! y terminó como el Caso. tu ya me entiendes

Venutz dijo...

La violencia, siempre la violencia. Y la noche como acompañante a los cobardes que no quieren dar la cara si no es con dos copas de más. Tanto los agredidos como los agresores, siempre.
No apoyo ninguna clase de violencia, la detesto. La violencia sólo conduce a la violencia, nunca soluciona nada. Me da pena la transexual de la que hablas, no por transexual, sino por drogata y grotesca. La has descrito como una caricatura de algo que fue y de algo que quiere ser, algo a lo que, probablemente, no se asemejará mucho nunca. También me dan pena los agresores, por ignorantes y necios. Sean homosexuales o no, no tienen disculpa. Ignorantes, lelos, pulgas mentales.
Y los clichés. Los alimentamos cada día. Música gay, barrio gay, bar gay, literatura gay ... (????)
No nos quejemos tanto, todos participamos de esa intolerancia que supone meternos en un gueto en el que todos follamos entre todos, o lo intentamos. Y todo está etiquetado con una bandera multicolor o decenas de revistas gratuitas de temática gay.
Pero mil gracias por dejarlo patente con esa sensibilidad. De vez en cuando viene bien que a uno le refresquen la memoria de lo que es. Ante todo, personas.

Juan dijo...

Desde luego que si que seriamos mas libres. La gente en el ambiente básicamente se preocupa de mirar al de al lado por encima del hombro, y eso es muy triste. Nos creemos superiores por tener mas musculos, por tener menos pluma, por tener mejor pelo, por... por tonterias, cuando lo mas importantes de las personas es su lucha personal, lucha que no conocemos hasta que conocemos de verdad a alguien.

Me quedo con tu frase del final. A ver si tomamos un poco de ejemplo.

Besos

el_mundo_collage dijo...

siempre pensé que el motivo por ser los marginados dentro de la margnación es porque ellos está en proceso de ser lo que realmente son, mientras el resto se queda mirando y sin atreverse a nada, a ser más completos... El hombre es un lobo para el hombre... yo diría más, es un monstruo... a secas....

Gio dijo...

A ver si lo que ha pasado, al menos sirve para que no dejemos que pasen más veces cosas así. Está muy bien el blog. Besos guapo

sergio dijo...

Hola.Es la primera vez que intervengo en tu blog,aunque lo visito con cierta asiduidad.A pesar de no presenciar los hechos que narras,me uno a la condena de que mayoritariamente se ha hecho por parte de los intervinientes.Aparte de constituir una falta de cualquier valor que se aproxime a los que preconizamos y solicitamos para nosotros,esto es en buena medida resultado de un proceso mucho más profundo,que tiene que ver con el machismo en el que estamos educados,y del que no queremos desvincularnos,porque trae consigo ciertas ventajas,que si bien no se corresponden ni por asomo con nuestra interminable (y lícita,por supuesto) lista de reinvindicaciones,sí pasan desapercibidas socialmente,por tener hondas raices "culturales".Sino,que me explique alguien,por qué en ese engendro bucólico,en ese circo mediático que es la marcha del orgullo gay, la masculinidad,es decir,la heterosexualidad masculina,es un valor superior.La pluma(asociada a la feminidad)divierte,pero no es susceptible de ser tomada en consideración.Los gays,se disfrazan a veces,unos a otros de bisexuales o (el colmo del surrealismo)de heterosexuales curiosos,para cotizar en alza sus valores sexuales.Creo que hay motivos de sobra para una llamada a la reflexión.Y a la autocrítica constructiva.Felicidades por tu blog,ignacio.Un saludo,de sergio.

PEPITA GRILLO dijo...

Los hechos que narras son, quizás, anecdóticos pero descriptivos de la situación actual. que triste la desintegración de la comunidad gay. Qué falta de respeto entre nosotros por falta de conocimiento. Espero que esto no se una heterosexualización de nuestro ambiente. Un saludo de Pepita Grillo. WWW.pepitagrillo.blogspot.com

Kviet dijo...

Respeto, te digo ni más ni menos que lo que dice mi amor, eso es lo que hace falta, pero qué es lo que has de esperar de gente que no se respeta a sí misma (y no me refiero al transexual).

Yo no estuve alli y parece que lo he vivido, cómo escribes...

martüki dijo...

Hombre, me alegro de verte de nuevo por aquí. Vaya culebrón has vivido. Por mi parte decir que la violencia es violencia en todos lados y que nada la exculpa, que el respeto empieza por uno mismo, si no respetamos a los demás es falso que nos estemos respetando a nosotros mismos y viceversa.
En mi opinión el respeto es un derecho que se debe a todos los seres ( ya sabes que incluyo los animales, por supuesto )sin distinciones de razas, condiciones sexuales o colectivos, eso es indiscutible y no tengo mucho más que decir.
Lo que me gustaría matizar es el tema de clasificación de personas por su condición sexual o sus elecciones en la vida, me resulta sorprendente descubrir que en vuestro mundo también se creen subgrupos o marginaciones o clichés, creo que eso no es más que un espejo a pequeña escala de lo que estáis viviendo a diario con el resto del mundo.
No entiendo porqué existe esa esquizofrenia de la que hablas, sé que no es tu caso, pero a veces me planteo si realmente el colectivo homosexual quiere formar parte homogeneizadamente de la sociedad , por un lado pedís derechos, que se os reconozca, que no se os margine y por otro lado os recluis en vuestras zonas, tenéis vuestra bandera, vuestros grupos de música favoritos etc etc etc, que a mí me encantan y entiendo que en cierto modo sean como "modelos reivindicativos", pero siento que vosotros mismos os estáis llevando a una automarginación o distinción exagerada del resto de la sociedad y creando una "heterofobia" tan inadmisible para mí como es el rechazo a la homosexualidad.
Por supuesto generalizo, nunca me he sentido excluida con vosotros y os adoro, pero me gustaría realmente un mundo donde estuviésemos todos más mezclados, eso sí sería muestra de tolerancia y creo que eso es por lo que debéis luchar o debemos luchar todos, que no haciera falta distinguir colectivos. No sois colectivos ni grupos, sois individuos y debéis haceros respetar por ello.
Espero que no se me malinterprete o haber sido capaz de explicarme claramente, a lo mejor yo desde fuera estoy equivocada, pero me parece que muchos han salido del armario para meterse en otro gran armario público y que en cierto modo os hace seguir formando parte de otro mundo aparte cuando ya deberíamos andar todos en un mismo barco.

martüki dijo...

Bueno, quizás es también que a veces te echo de menos :(

HAIRYBEARS dijo...

ADOREI O POST

Alejandro dijo...

PRIMERA VEZ QUE PASO POR TU BLOG, LO ADMITO. PERO QUÉ BIEN ESCRIBE MI NIÑO! NO SABÍA QUE SE HABÍA MONTADO TANTA MOVIDA CON LO DE RAFFAELLA. Y MIRA QUE YO ESTABA CON VOSOTROS EN PRIMERA FILA. AUNQUE HACE TANTO YA...

CeReZa dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo. El respeto comienza desde uno mismo, dando lo mismo que otras personas hagan con su vida lo que quieran hacer.

Hay que estar muy aburrido para mofarse de las desgracias ajenas pues, lo queramos o no, quien sufre una descompensación mente-cuerpo sufre una desgracia. Hasta que esa persona no logre su fin, que es ser NORMAL frente a él mismo nunca se verá normal frente a los demás; y como esto es la pescadilla que se muerde la cola, hasta que los demás no le vean normal ella no se verá normal.

Respeto, señores, respeto. Somos seres humanos, con condiciones aparentemente distintas pero realmente iguales. Todos queremos alcanzar el amor y la felicidad en nuestras vidas.

Sí a la tolerancia,
No a la mofa.

Qué triste me resulta esa gente que necesita reírse de los demás y que después, cuando crispan los nervios, se ofenden... ¡no se dan cuenta de que el problema son ellos! no los demás...

No me quiero alterar, que estas cosas me hierven la sangre.

Me encanta leerte y pasarme por tus rojas azoteas. Mis rojas cerezas te esperan ahora que llega el invierno. Dicen que pasan olímpicamente del clima, que ellas seguirán creciendo como hasta ahora ¡hasta el infinito y más allá!

Muchos besos!!!*

Anónimo dijo...

More breast tissue? The underside of my breasts also feels a little more heavy or something - not sure, but it feels different.

Anónimo dijo...

Look It Really Works!